sábado, 25 de junio de 2011

Y van cayendo las hojas del otoño

Hay palabras dispuestas a todo,

A gritos abrir la balacera

Concentrado de letras y pólvora

Moviendo engranajes y cataratas

Sinónimos de agua sucia estancada

Y como se pudre en su estanque de batería de milicia

Y van pisando la calle noche ciega

Guarneciendo las familias de calor

Siendo decadentes risotadas de viejos celosos,

O Militares degradados por su deber transfigurado

Pordioseros ociosos, vagos secretarios del cuartel

Con la cruz de ceniza en la frente.

Y en sus rifles la vergüenza de las monedas dadas vuelta

En sus culatas la podredumbre del cuadrado asesinado

Donde fue desnucado el presidente

Parábola que me contó mi madre cuando niño

Fomentando la ambición de isleño extremista

Poderoso de amor al cuadro de primavera roja

Donde no se necesitaron carabinas ni soldados para la paz

Pero el tiempo pasó, y los peones que protegían, renunciaron

Y en silencio, fueron cayéndose las hojas del otoño.

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