Desde los recuerdos enmarcados y perdidos
Me doy el lujo de escribir sobre el ángel de tu espalda
Como osaba caminar por las líneas de mis piernas
Y abría consuelos y llantos
Cerrando mi boca con un beso dulce y salado
Tan nítido en su luz profunda que hacia abrirse a los segundos
Haciendo que el tiempo no corra
Sucio y tosco
Como siempre corre
Aquel ángel hacía
El dulce y sutil camino de las manos
Por arriba tenia las sombras que lo poseían
Por abajo el aire que descuidaba
Y lo desnudaba sin desprecio
Dejando volar las cortinas al viento fresco de los atardeceres
Recuerdo una noche
Ese crudo silencio dio paso al sueño
En una cama compartida
Y ambos anclados en el exilo
Soltábamos nuestros ojos al mirarnos
Y con tanta impresión nos ardían las pupilas
De tanta simplicidad y conciencia
Tantos recursos usados en aquella hora.
Para caer en esas dos palabras que son balas
Y así.
Después de abrir el cielo y hacer mortal la luna
Los libros comienzan a llegar al final
El negro de alguna vez retorna al blanco
Y los suertudos pierden la opción
En el nublado candado de un día
Se aisló mi respiro
Me dejo amargo y huevon
Llorando sin brújula ni compostura
Y viendo a mi mano que volvía a tener 5 dedos.
Y como el aire se escurría.
Después vinieron las miles de hojas en ese otoño
Se pidieron miles de deseos
A través de la nieve escarchada y silenciosa
Pero se hizo inmoral volar.
Se hizo parte de una memoria guardada
En la que el ruido se comparo con las alas del ángel
Y fue tan sucio como un poema roto
Tan botado a la lluvia como las desilusiones
Que fueron tan abiertas como un ladrido de perro.
Ese lamento parecido a balazos
Directo a las bombas de vida
Cortos y letales.
Y ella
Se dibujo a través de segundos compases
En puertos indefinidos
Conozco sus ojos
Y hoy arrepentido de verme
Sé abrir por fin las flores de la indiferencia
Y observo el pasaje de estos días
Decir y caer hicieron añicos
Los recuerdos de las tonadas en común.
¿Que estará haciendo ahora?
Mi telepatía se acabo cuando se separaron nuestros labios
Y solo el recuerdo hace este poema.
Hoy.
A casi dos años del último saludo.