En mi rincón oscuro
En el cual brotan telarañas
De ingeniosos maleficios hacia tu persona
Hacia tu recuerdo ya olvidado
Hacia la mirada de aquel señor
Rogando misericordia a un dio que ya no es omnipotente
Y tú, tan maldita mientras camina por la calle sin nombre
Y sin titulo.
Observas a este señor rogador
Y tus deseos se confunden con los míos
Y el amor nace con los malos pensamientos
A través del defecto de la verdad
Un amor sale a flote, y tú,
Sabiendo que no es justo desaprovechar tu opción
Y rogando al igual que este señor
Pides a un dios que ya no es omnipotente
Que sean tus pecados convertidos en ley
Y que tu amor se oxide
Y que yo te lo corresponda
Secretamente,
Yo pienso lo mismo.