sábado, 21 de junio de 2008

En mi rincón oscuro
En el cual brotan telarañas
De ingeniosos maleficios hacia tu persona
Hacia tu recuerdo ya olvidado
Hacia la mirada de aquel señor
Rogando misericordia a un dio que ya no es omnipotente
Y tú, tan maldita mientras camina por la calle sin nombre
Y sin titulo.

Observas a este señor rogador
Y tus deseos se confunden con los míos
Y el amor nace con los malos pensamientos
A través del defecto de la verdad
Un amor sale a flote, y tú,
Sabiendo que no es justo desaprovechar tu opción
Y rogando al igual que este señor
Pides a un dios que ya no es omnipotente
Que sean tus pecados convertidos en ley
Y que tu amor se oxide
Y que yo te lo corresponda
Secretamente,
Yo pienso lo mismo.

1 comentario:

docilvanemiller dijo...

me encanta este poema tiene alma y clava la situación hondo.