soy al silencio,
lo que es la realidad a la mentira.
Y en este soliloquio
El egoísmo se consume,
Como rascando el aire
De las ventanas.
Se complace a los santos de la
Urbanidad.
Que son espacios de confianzas
Cuchillos de madera,
Filos de cuerdas de guitarra.
Distorsión
Y el silencio se abre de patas
Se ahonda en el hueco.
Y todos seguimos tan abiertos de mente,
Como siempre.