sábado, 25 de junio de 2011

Las Flores De La Indiferencia

Desde los recuerdos enmarcados y perdidos

Me doy el lujo de escribir sobre el ángel de tu espalda

Como osaba caminar por las líneas de mis piernas

Y abría consuelos y llantos

Cerrando mi boca con un beso dulce y salado

Tan nítido en su luz profunda que hacia abrirse a los segundos

Haciendo que el tiempo no corra

Sucio y tosco

Como siempre corre

Aquel ángel hacía

El dulce y sutil camino de las manos

Por arriba tenia las sombras que lo poseían

Por abajo el aire que descuidaba

Y lo desnudaba sin desprecio

Dejando volar las cortinas al viento fresco de los atardeceres

Recuerdo una noche

Ese crudo silencio dio paso al sueño

En una cama compartida

Y ambos anclados en el exilo

Soltábamos nuestros ojos al mirarnos

Y con tanta impresión nos ardían las pupilas

De tanta simplicidad y conciencia

Tantos recursos usados en aquella hora.

Para caer en esas dos palabras que son balas

Y así.

Después de abrir el cielo y hacer mortal la luna

Los libros comienzan a llegar al final

El negro de alguna vez retorna al blanco

Y los suertudos pierden la opción

En el nublado candado de un día

Se aisló mi respiro

Me dejo amargo y huevon

Llorando sin brújula ni compostura

Y viendo a mi mano que volvía a tener 5 dedos.

Y como el aire se escurría.

Después vinieron las miles de hojas en ese otoño

Se pidieron miles de deseos

A través de la nieve escarchada y silenciosa

Pero se hizo inmoral volar.

Se hizo parte de una memoria guardada

En la que el ruido se comparo con las alas del ángel

Y fue tan sucio como un poema roto

Tan botado a la lluvia como las desilusiones

Que fueron tan abiertas como un ladrido de perro.

Ese lamento parecido a balazos

Directo a las bombas de vida

Cortos y letales.

Y ella

Se dibujo a través de segundos compases

En puertos indefinidos

Conozco sus ojos

Y hoy arrepentido de verme

Sé abrir por fin las flores de la indiferencia

Y observo el pasaje de estos días

Decir y caer hicieron añicos

Los recuerdos de las tonadas en común.

¿Que estará haciendo ahora?

Mi telepatía se acabo cuando se separaron nuestros labios

Y solo el recuerdo hace este poema.

Hoy.

A casi dos años del último saludo.

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